La niñez frente a la
tecnología.
Estamos
en tiempos donde los niños tienen al alcance de sus manos la tecnología, están
en un mundo donde la tecnología, los avance, son el día a día y donde su
infancia está siendo influenciada.
Si
hacemos una retrospectiva, la infancia de nuestros pares, abuelos o la nuestra
fue totalmente diferente, ahora los niños nacen con una habilidad al momento de
utilizar las nuevas tecnologías.
Hace
tiempo era usual ver a los niños jugar en la calle con otros niños, tenían una
actividad física diaria utilizando artículos de deporte o de recreación. Ahora
su interés, su interacción está metida de lleno con los dispositivos
tecnológicos, como celulares, tabletas o videojuegos.
Son
diversos los especialistas y asociaciones quienes han hablado de las
recomendaciones y las limitaciones que se deben de aplicar con los menores de
edad y el uso de la tecnología.
El
psicoanalista Aric Sigman mencionó que los niños ahora están más expuestos a
las pantallas táctiles y no está bien, hay que corregir ese hábito ya puede
conducir a la adicción o depresión. El Dr. Sigman calcula que en promedio los
niños pasaran un año aproximadamente frente a la pantalla antes de cumplir
siete años.
No es
sólo de dar al menor un celular o tableta, existen programas que ayudan a los
niños con el aprendizaje de conocimientos que no tengan. Se ha mencionado que
dos horas frente a la pantalla son suficientes para que el menor explore lo
suficiente.
No
todo es malo, hay que reconocer que la tecnología ayuda a los pequeños a
desarrollar formas de aprendizaje más rápidas y eficientes. Así lo plantea la
investigación de la Universidad de Wisconsin sobre la investigación del
desarrollo infantil, se encontró que los niños de dos y tres años están más
involucrados a responder con pantallas táctiles que con otro tipo de pantallas
no interactivas.
Respecto
a los videojuegos pueden ayudar a desarrollar habilidades importantes para la
vida, pues desarrollan pensamiento crítico, resolución de problemas, una
memoria más activa, mejorar la coordinación (mano – ojo) y una destreza en el
aprendizaje.
Hoy en
día, las mismas instituciones de educación han integrado la tecnología como una
herramienta de trabajo y de aprendizaje para los alumnos, no es de extrañarse
que el futuro de los más jóvenes del hogar está direccionado hacia la
modernidad tecnológica.
Los
padres son los primeros que deben de poner un limite en el uso de aparatos
electrónicos, medir y supervisar la enseñanza que sus hijos puedan adquirir, no
cabe duda que la tecnología una herramienta aplicable para el desarrollo
intelectual del niño que está en una generación completamente diferente a la de
sus padres.
Así
como es necesaria la tecnología y los dispositivos, también hay que saber dónde
y cuando utilizarla, ya que no es un reemplazo de otras cosas o actividades, es
un medio para lograr un fin.
Son
curiosos, son niños y tal vez sólo vean a la tecnología como una novedad y algo
en que pasar tiempo.
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