sábado, 16 de junio de 2018

Entrevista de semblanza


En el camino elegido

Las agendas coincidieron para que la cita fuera el día lunes por la mañana en la iglesia conocida como La Parroquia en el municipio de Huamantla, Tlaxcala. Opté por llegar unos minutos antes de la hora pactada. Conocía al Padre de vista, pero, no había tenido una interacción cara a cara con él, solo por llamadas telefónicas.
La iglesia está en el centro de la ciudad, entré por la puerta lateral y esperé al padre en una de las butacas que están en el patio. El Padre llegó de lo más relajado y cómodo luciendo un suéter rojo, jeans y unos mocasines color café.
Se presentó como Párroco de San Luis Obispo, Ranulfo Bretón, acto siguiente me condujo hasta la sacristía, un lugar modesto pero amplio, en el lugar hay cuadros antiguos de imágenes religiosas, un mueble amplio y pegado a la pared donde se guardan los artículos para la celebración eucarística; un espacio que refleja tranquilidad. El Padre me ofrece asiento y con un guiño me indica que está listo para empezar.

Cuando inició mi destino
¿Cuántos años lleva en el sacerdocio? “llevo 30 años de servicio a la iglesia, me ordenaron el 27 de mayo de 1988, lo recuerdo con un gran gusto, fue cuando mi destino empezó a cumplirse”. La siguiente pregunta surge de manera inmediata, ¿qué determinó su vocación? “Fue un llamado de intuición, no lo tenía planeado. En mi niñez fui monaguillo, tiempo después entré al seminario joven y conforme va pasando el tiempo fui sintiendo cierto llamado de Dios, que fue más de intuición”.
“Para mi es clave el sentirme feliz y realizado en lo que hago, no como alguien que cumple, sino que alguien que realiza eso que quiere, que vive, y buscar esa conformación de la voluntad de Dios con lo que yo quiero.”
Algo que me provocaba curiosidad era saber de cómo mantenía su fe y, al mismo tiempo, cómo la profesa con los demás ¿cómo utiliza su voz? “A lo largo de mi vida he conocido a grandes personas que se volvieron maestros; uno de ellos fue el Obispo Jacinto Guerrero, cuando empecé a colaborar con él en el área de los medios de comunicación, él me decía: “nunca rehuyas temas y no los evadas, sé directo y sé frontal”, eso lo tengo presente hasta el día de hoy.

Mi trabajo es con ellos, la gente
La voz de un sacerdote tiene un gran impacto no sólo para sus feligreses sino para la sociedad, ¿cómo utiliza su voz?, me respondió con voz firme, “con mucha responsabilidad. Soy responsable de que mi voz sea instrumento de Dios y que tiene que ser utilizada para algo bueno, no hablo para denostar, agredir, estoy convencido de que mi palabra debe ser una luz que ilumine al otro, a la sociedad; mi deber es ser una palabra de vida, una palabra de luz”.
Escuchando y entendiendo lo que el Padre respondía, llegué a la conclusión de que no tiene reparo alguno en contestar abiertamente lo que se le pregunté. No corté sus respuestas, dejé que expresara su sentir respecto a la pregunta que estaba en proceso, en este caso de la iglesia de lo que fue y de lo que es, prosiguió: “respecto a las dudas que hay sobre la iglesia, cuando una persona se me acerca y sí es con motivo de aprender, trato de responder siempre con honestidad. Somos instruidos para dar razón de nuestra fe a quienes nos lo pregunte, que hay cosas negativas no tenemos por qué ocultarlo, es parte de la historia y la gente que es parte de la iglesia tiene el derecho a saberlas y de irse formando su propio criterio; este asunto es de fe y nos hemos equivocado los hombres, no la fe. Nosotros no somos el modelo, el modelo es Cristo”.

La iglesia, su evolución, mi postura
El hilo de conversación continuó con, la iglesia ha evolucionado al igual que la sociedad, usted ha sido parte de esa evolución, se queda pensativo el Padre, “la iglesia se ha esforzado en mantener fundamentos bien establecidos que sean sólidos y firmes, creo que la critican porque no la conocen”.
He tenido la oportunidad de participar en diferentes foros donde he hablado de bioética, recuerdo en una ocasión con un médico del IMSS decía -usted y yo vamos a terminar peleados- a lo que contesté: -no veo porqué, yo sólo expongo mis puntos de vista y los de la iglesia-.  El tema era eutanasia y métodos paliativos, cuando expuse la doctrina y el pensamiento de la iglesia reciente, el médico se sorprendió, -Padre es que esto no lo conocemos, pensamos en la iglesia como institución cerrada, monolítica que no se abre y no es así-, la postura de la iglesia es de dinamismo, estar cerca de la gente; El Papa Francisco dijo: -yo prefiero una iglesia dañada por raspones por intentar salir, y no una iglesia bien cuidadita que no nos sirve para nada-.
Nosotros tenemos el compromiso con la gente y corresponder sus expectativas, debe ser una iglesia de salida, un sacerdote que supere miedos, ascos de acercarse a enfermos, y por eso podemos platicar estos temas con naturalidad; por eso estoy convencido de que la iglesia si ha evolucionado.
Pude constatar que es un hombre inteligente y de mente abierta, sabe de las necesidades de la sociedad y de lo que busca, continué: ¿los nuevos modelos de cultura benefician o afectan su labor social? Hoy es una cultura donde hay poco compromiso, se habla mucho se hace poco; en esta cultura como sacerdote estoy llamado a convertir mi voz en una firme, fuerte que ofrezca liderazgo y que no puede ser simpática.
Respecto al tema de los derechos humanos en la actualidad menciona, “hoy en la cultura hay una contradicción, por una parte, se definen los derechos humanos y por otra, no se respetan; el respeto implica compromiso, sacrificio, inversión, implica recursos que no se han querido invertir”. En la iglesia tenemos que decir no, no todo se puede, ni todo está bien y exponer nuestras razones. Haríamos mal sí entráramos en la cultura permisiva de si, todo se puede, solo por agradar.
Para concluir este tema de la iglesia, llegué al punto de, sí la iglesia ha evolucionado, ¿por qué la mayoría de la sociedad lo desconoce? Porque la sociedad se mantiene más monolítica que la misma iglesia, más cerrada en sus conceptos que la iglesia; en una ocasión hablaba con una señora cercana a la cuestión de iglesia por problemas de familia donde uno dice -señora deje a su marido- y ella dice -no, es mi marido- y yo digo, ¿cuándo hemos enseñado que deben de sufrir solo por estar casadas por la iglesia?, o, ¿quién ha dicho que tengan que aguantar? Entonces uno se pregunta, en qué momento la gente captó esto. En ocasiones, veo más cegada a la sociedad, a los espacios sociales, que nuestra postura.

Actividades, trabajo y más
Pasando a otro punto de la entrevista, quise saber sobre sus actividades, le pregunté: ¿qué actividades realiza para mantenerse actualizado? Me mantengo a la vanguardia yendo a foros, presentándome en la radio y televisión, compartir pensamientos sin crear conflictos, simplemente mantener mi posición.
Tengo un espacio en El Pensador y El Imparcial, periódicos locales que cada martes me publican un artículo. En FM Centro hago un comentario semanal. En el seminario doy clases de ética económica y política; ética general especial, entre otras actividades. Soy encargado de las relaciones interinstitucionales de la diócesis. Tengo una vocalía en el Colegio de Historia de Tlaxcala, relaciones con algunas dependencias, instituciones, organismos como COPARMEX, con los mismos gobiernos, buscamos esa relación como institución. Esa es mi responsabilidad a nivel de la diócesis.
Un momento de fuera tensión, ¿tiene algún hobbie? Sonríe y me dice: mi hobbie es la lectura, leer me gusta mucho, puedo decirte que difícilmente puedo estar en un lugar si no tengo qué leer. Su pasión por la lectura era necesario saber ¿cuáles son sus libros favoritos? En cuanto a lectura de transformación son dos, El Principito y Juan Salvador Gaviota, en cuanto a libros de técnicos me gusta Los siete hábitos: la persona altamente efectiva.
Conforme fluyó la entrevista, pude ser testigo de que la iglesia es diferente a la idea colectiva que suele existir, hay que permitirse conocerla y, por supuesto, cuestionar a los que guían la fe católica para estar libres de obstáculos para creer, para tener fe.
Para concluir la entreviste le pregunté: ¿en estos 30 años de servicio sacerdotal cómo los describiría? Te lo voy a plantear así, sí muriera en este momento ten la convicción de que me muero feliz, porque he vivido como he querido y he hecho lo que he querido, así de sencillo.
Me quedo con la imagen de una persona que sabe expresarse y debatir sin llegar a enfrentamientos, solo postulando sus ideas. Un sacerdote diferente, un sacerdote que plantea un cambio.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

La niñez frente a la tecnología. Estamos en tiempos donde los niños tienen al alcance de sus manos la tecnología, están en un mundo don...